Hola, soy Dani. Te cuento por qué creé Povi.
Tomé clases de español en Lituania, mi país, y volé a España convencido de que sabría mantener una conversación. Me quedé en blanco al primer intento: me daba demasiada vergüenza equivocarme.
Resulta que a la gente de allí le pasaba lo mismo con el inglés. Algunos habían dado «clases de inglés» en la universidad, donde en realidad todo el mundo hablaba español.
Ahí lo vi claro: todo el mundo quiere practicar, pero casi nadie quiere arriesgarse. Llevaba años con la idea, esperando a que la tecnología estuviera a la altura. Así nació Povi, el compañero de conversación sin riesgo que me habría encantado tener en España.